VALORES

Nos dedicamos a conocer a Dios, su carácter y sus caminos revelados en la Biblia. Deseamos reflejar quién es Él en todo lo que hacemos, disfrutando de su comunión y compartiéndolo con otros.

Buscamos oír a Dios en oración, de forma personal y colectiva. Su guía es esencial para cada decisión y para participar con Él en su obra, grande o pequeña.

Somos llamados a recibir y liberar nuevas visiones de Dios, apoyando a quienes emprenden lo nuevo. Deseamos mantenernos sensibles al Espíritu para ser relevantes en cada generación y cultura

Creemos que los jóvenes son llamados por Dios para liderar. Los valoramos, formamos y apoyamos para que ejerzan su llamado hoy, no solo en el futuro.

Somos una familia internacional e interdenominacional. Valoramos la diversidad cultural, étnica y denominacional como expresión de la multiforme gracia de Dios.

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Trabajamos en equipos donde las generaciones y los dones,  son un solo complemento.
 Las decisiones en conjunto promueven la unidad, responsabilidad y la sabiduría compartida.

Vivimos primero lo que enseñamos. el carácter y la experiencia dan autoridad a nuestras palabras, más que las habilidades o  el conocimiento adquirido.

Reconocemos el valor y la dignidad para cada persona, creada a imagen de Dios. Honramos sus dones y fomentamos la oportunidades por igual para hombres y mujeres en todo nivel.

Confiamos en Dios para nuestra provisión. Como Él es generoso, también damos con libertad nuestro tiempo, talentos y recursos sin esperar recompensa.

Estamos llamados a dar a conocer a Dios en todas partes y en cada esfera de la sociedad mediante la evangelización, el entrenamiento y los actos de misericordia. Creemos que el cambio espiritual debe transformar también las comunidades

La adoración y la intercesión son parte vital de nuestra vida diaria. Confiamos en el Espíritu Santo para vencer el mal y sostener la obra de Dios en las personas y las naciones.

Creemos que toda la vida pertenece a Dios. La Biblia guía nuestra manera de pensar y actuar, integrando fe, trabajo y servicio en todas las áreas de la sociedad.

El liderazgo se vive sirviendo, no dominando. Siguiendo el ejemplo de Jesús, buscamos cuidar y empoderar a las personas que dirigimos, honrando sus dones y llamados. 

La base de nuestro trabajo es la relación. Buscamos transparencia, la unidad y  la humildad, dependiendo más del amor y la comunicación que de las estructuras

Apoyamos a las familias en la misión, incluyendo las monoparentales. Promovemos hogares fuertes donde cada miembro sirve según su llamado, afirmando el diseño bíblico del matrimonio.

La hospitalidad refleja el carácter de Dios. Abrimos nuestros hogares y comunidades para servir a otros, mostrando amor y generosidad a todo visitante o necesitado

Dios es un Dios que comunica. Por eso valoramos la comunicación honesta, clara y oportuna, fundamento de toda relación sana y ministerio eficaz.